Juan Doffo

Juan Doffo

Biografía

Juan Doffo nació en Mechita, pequeña población de la llanura pampeana de la provincia de Buenos Aires el 25 de julio de 1948. Su labor profesional está compuesta por pinturas, fotografías e instalaciones.
                       
Comienza su actividad artística a los 11 años en forma autodidacta realizando historietas en su pequeño pueblo natal, Mechita, dentro de la llanura pampeana de la provincia de Buenos Aires. A esa edad comienza a estudiar por correspondencia los cursos que desde Buenos Aires dictaba la Escuela Panamericana de Arte. En esa etapa es cuando conoce y tiene contacto con grandes maestros de la historieta, como Alberto Breccia, Hugo Pratt, Oesterheld y otros. A la vez empezó a incursionar en el mundo de la ilustración conociendo las obras de Jose Luis Salinas, Arturo del Castillo y otros. 

Su primer aproximación a la capital de la República Argentina la tuvo a los 18 años cuando hizo algunos viajes en camiones para conocer los museos de arte porteño y comprar bastidores para pintar. El paisaje de su pueblo, el vasto escenario de la pampa, fueron la inspiración para sus tempranas pinturas. Mientras estudia en la Escuela  Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, trabaja intensamente con modelo vivo y en abstracciones en dibujo y pintura, donde comienza a profundizar los conceptos sobre el espacio pictórico que será fundamental en su obra posterior. 

Realiza estudios de religiones comparadas y frecuenta distintos círculos esotéricos. Se siete cerca de la obra de Julius Bissier, Paul Klee y Xul Xolar. 

En 1979, cuando los militares estaban en el poder afirmando la más sangrienta dictadura de la historia argentina, realiza su primer muestra individual en la legendaria Galería Witcomb. Obtiene varios premios y en el año 1980 obtiene el Premio Beca Banco del Acuerdo, que le permite vivir un año en Europa y E.E.U.U. Durante todo el año 1981, viviendo en Europa, tiene acceso al conocimiento directo de los grandes maestros clásicos y contemporáneos. Redescubre a Marcel Duchamp y profundiza en la obra de Joseph Beuys. Viaja por casi todos los países de Europa Occidental y reparte su tiempo entre Amsterdam y Paris. 

Después de un mes en New York regresa a Argentina en 1982. Su obra se hace mas abstracta y el paisaje más acromático, sintético y matérico. En ese año expone en la Galería Jacques Martínez y en 1984 en la Galería “Del Retiro” de Julia Lublin, las dos galerías más importantes de arte contemporáneo en ese momento en Buenos Aires. En la muestra en la galería de Julia Lublin, el galerista y coleccionista Giaccomo Lo Bue, adquiere varias obras suyas y realiza una muestra colectiva con sus obras junto a las de Guillermo Kuitca y Eduardo Hoffman en Mendoza. Ese mismo año el reconocido historiador de arte argentino, radicado en Francia, Damián Bayón conoce la obra de Doffo y públicamente lo destaca como lo más importante que descubrió en Argentina en esos años. El desarrollo de su obra se inserta en la problemática de los años 80, donde se da el quiebre de las vanguardias y donde se percibe un regreso a la pintura pero sin perder la herencia del arte conceptual. 

En 1986, es invitado a realizar su primer muestra antológica (“Juan Doffo: resumen 1974/1986”) en la Fundación San Telmo. Su trabajo va integrando aspectos regionales con aspectos universales del arte. En 1988 su labor se reparte entre Buenos Aires y su pueblo natal, donde fusiona una mirada geográfica precisa con situaciones de la filosofía, la psicología, la política, la sexualidad, etc. Reflexiones sobre aspectos de la nueva ciencia de la Topología comienzan a percibirse en algunas estructuras de sus obras. Se siente muy cerca de los artistas del Land Art, de la espiritualidad de la obra cinematográfica de Andrei Tarkovsky, las video instalaciones de Bill Viola, la escultura de Anish Kapoor y Cornelia Parker, entre otros artistas.

En 1998 realiza en el centro Cultural Palais de Glace una muestra antológica titulada “Segundo Resumen 1987/1997” que abarcó diez años de labor. Por primera vez el artista mostró una retrospectiva de fotografías de gran formato, conjuntamente con los diez últimos años de pintura e instalaciones. La fotografía comenzó como herramienta puramente documental para su obra pictórica apenas llegado a Buenos Aires pero lentamente fue adquiriendo vida independiente encontrando su lugar como medio expresivo en su obra.

En 2000 presenta una muestra de pinturas de gran formato en la Galería Van Eyck donde predominan oscuras y dantescas construcciones que actúan como emergentes simbólicos de las vivencias y creencias del ser humano ante las grandes preguntas de la vida. El paisaje contenido por cúpulas infinitas.

En 2003, en el Centro Cultural Recoleta, presenta una importante exposición de fotoperformances realizada durante varios años junto a la gente de su pueblo, donde la simbología del fuego actuó como leitmotiv de sus grandes fotografías. En esa exposición, el artista logró un puente entre su imaginería personal con el sentimiento colectivo de la comunidad de su pueblo.

En 2005 se presenta en la Feria de Galerías de Buenos Aires (Arteba) con una serie de pinturas que planteaban la necesidad del hombre de construir permanentemente sentidos para vivir. A la vez mostró, por primera vez, una serie de fotografías donde su mirada focalizaba el movimiento de los astros en la noche de Mechita, en una conjunción entre quietud y movimiento.

En 2007 realiza una muestra de pinturas de gran formato en la Galería Rubbers de Buenos Aires.

Reside y trabaja en Buenos Aires, Argentina.

 

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